Siete personas que poseen alrededor del 2% cada una de una empresa privada piden a sus accionistas que les entreguen en conjunto el 50,1% de los votos antes de salir a bolsa. Esa es la estructura que Anthropic puso esta semana ante sus inversionistas, según un resumen de Reuters sobre la información publicada por The Information, que citó a personas al tanto de la planificación.
Claves
- Una clase especial de acciones daría al director ejecutivo Dario Amodei y a seis cofundadores el 50,1% de los votos en la mayoría de los asuntos corporativos, sin valor económico adicional.
- El mecanismo solo funciona mientras al menos tres de los siete conserven una participación mínima, y queda expresamente fuera de la elección del consejo, que tiene siete asientos.
- Los empleados recibirían su propia clase de acciones, pensada para desempatar en ciertos temas; Anthropic no respondió a la solicitud de comentarios de Reuters.
Qué hace la propuesta
Las acciones de doble clase no son una novedad. Así mantuvo Mark Zuckerberg el control de Meta durante una década de presión accionaria, y así conservó Evan Spiegel el de Snap. Lo inusual aquí es que el control es colectivo y no recae en un solo fundador, y que el modelo copiado es el de Palantir y no los precedentes más conocidos de las redes sociales.
Las acciones otorgan poder de voto y nada más: ni dividendo adicional, ni preferencia en la liquidación, ni ganancia económica más allá de lo que los fundadores ya tienen. La condición asociada es un piso y no un techo: el bloque solo opera mientras tres de los siete conserven una participación mínima, de modo que la estructura se desarma si los fundadores venden.
Por qué el consejo queda fuera
El límite más importante es la excepción. El control de voto de los fundadores no alcanzaría a la elección de directores, y el consejo de Anthropic tiene siete asientos, uno de ellos vacante. La selección queda en buena medida en manos del Long-Term Benefit Trust, el órgano de gobierno que Anthropic creó para que una parte ajena a los inversionistas pudiera designar directores.
El resultado es un reparto poco común: el fideicomiso elige quién se sienta en la sala y los fundadores controlan casi todo lo que se vota una vez que están dentro. Su representación en el consejo pasaría de dos asientos a tres. Los empleados, por su parte, obtienen un instrumento de desempate que solo pesa si el bloque fundador y el fideicomiso no se ponen de acuerdo.
La tensión con la promesa de donar
La propuesta convive de manera incómoda con los compromisos públicos de los propios fundadores. Cada uno de los siete posee cerca del 2% de la empresa y todos se comprometieron a donar el 80% de su patrimonio, una promesa que Amodei anunció en enero junto con una advertencia: la concentración de riqueza impulsada por la IA podría desestabilizar a la sociedad, según recordó TechCrunch.
Ceder participación económica y a la vez blindar el voto resulta coherente si lo que importa es la custodia y no el dinero. Es también, exactamente, lo que los críticos del gobierno corporativo reprochan a las estructuras de doble clase: quienes arriesgan menos capital deciden más sobre cómo se usa.
Perspectiva
Las cifras alrededor de la salida a bolsa siguen moviéndose. Anthropic levantó 65.000 millones de dólares en mayo con una valuación post-money de 965.000 millones, y Reuters informó que la oferta podría pasar para después de las elecciones intermedias de noviembre en Estados Unidos. La cobertura previa sobre la marcha de la empresa hacia el mercado se centró en los ingresos; esta es la primera señal concreta de cómo sería la estructura de poder después de la IPO. Se espera que los accionistas voten en los próximos días y, cuanto mayor sea la oferta, más escrutinio recibirá el esquema de parte de instituciones que rechazan por principio los derechos de voto desiguales.
Preguntas frecuentes
¿Las acciones especiales enriquecen a los fundadores?
No. Esa clase otorga únicamente derechos de voto, sin valor económico adicional. Los siete cofundadores seguirían con cerca del 2% cada uno de la economía de la empresa mientras controlan la mayoría de los votos en casi todos los asuntos.
¿Pueden los fundadores elegir el consejo de Anthropic?
No con esta estructura. La elección de directores queda excluida y el Long-Term Benefit Trust conserva su papel en la selección de la mayoría de los siete asientos. La representación de los fundadores subiría de dos a tres.
¿Anthropic confirmó el plan?
No públicamente. Los detalles provienen de The Information, que citó a personas al tanto de la planificación, y fueron retomados por Reuters. La empresa no respondió a una solicitud de comentarios antes de la publicación.






