El registro skills.sh superó el millón de skills para agentes y roza los 280 millones de instalaciones en siete meses, según un informe publicado por Vercel, la empresa que lo opera. Para dimensionarlo: GitHub necesitó 27 meses para llegar al millón de repositorios, la App Store de Apple algo más de cinco años para alcanzar el millón de aplicaciones y npm más de nueve años para el millón de paquetes. Conviene una advertencia por delante: son cifras de lo que los desarrolladores publicaron e instalaron en un registro público, no del uso ni de los ingresos de Vercel.
Claves
- skills.sh llegó al millón de fichas en siete meses, frente a los 27 meses que tardó GitHub en sumar un millón de repositorios y los más de nueve años de npm.
- Las instalaciones están muy concentradas: 375 skills —el 0,04% del registro— reúnen el 62% de las instalaciones, el 1,2% superior acumula el 94% y casi la mitad del catálogo se instaló exactamente una vez.
- La oferta se inclina hacia lo técnico y la demanda no: las skills de operaciones de negocio se instalan un 74% por encima de la media por ficha, mientras que las de ingeniería de software quedan un 30% por debajo.
Qué es una skill y por qué el catálogo se llenó tan rápido
Una skill es una instrucción reutilizable para un trabajo concreto: los pasos a seguir, cómo es un buen resultado, cómo comprobarlo. La capacidad de fondo ya la ponen el modelo y sus herramientas, así que el archivo solo necesita cargar el criterio propio de esa tarea, y puede escribirse en lenguaje corriente en lugar de código. Anthropic presentó Agent Skills en octubre de 2025; Vercel abrió skills.sh tres meses después.
El ritmo de crecimiento se explica por quién puede participar. Escribir una skill exige entender un trabajo, no programar un ordenador, y eso amplía el grupo de autores mucho más allá del que tuvo cualquier registro de software anterior. Una vez escrita, la skill se instala en distintos agentes sin reescribirla para cada uno. El propio informe lo plantea así: las skills combinan una base de creadores mucho más amplia con la capacidad de reutilización del software; y como ahora los propios agentes ayudan a escribirlas, el catálogo se construye en parte solo.
La distancia entre lo que se publica y lo que se instala
Las fichas y las instalaciones no cuentan la misma historia sobre para qué sirven los agentes. El trabajo técnico —ingeniería de software, flujos de agentes, datos, infraestructura, seguridad— ocupa más de la mitad del catálogo, y solo ingeniería de software se lleva una cuarta parte. La demanda, en cambio, no se concentra en ningún sitio: ingeniería de software encabeza las instalaciones con apenas un 18%, por delante de los flujos de agentes con un 15% y de operaciones de negocio y escritura, con alrededor de un 11% cada una.
Al corregir por el número de fichas de cada categoría, esa distancia se convierte en una proporción. Por ficha, las skills de operaciones de negocio se instalan un 74% por encima de la media del registro; escritura y documentos, un 50% por encima; nube e infraestructura, un 42%. Ingeniería de software queda alrededor de un 30% por debajo; educación y productividad, un 39%; investigación, un 55%. Leído sin adornos: las categorías con menos autores son las que acumulan más demanda por archivo, la forma típica de un mercado cuya oferta sigue reclutando en la sala equivocada. El registro nació de las herramientas para desarrolladores y la autoría todavía lo delata.
La categoría a vigilar es la de flujos de agentes y automatización, con un 14,8% de las instalaciones en el conjunto clasificado y la mayor presencia entre las fichas que superan las 100.000 instalaciones. Estas skills enseñan al agente a planificar, repartir trabajo, usar herramientas y manejar navegadores: capacidades que sirven para el siguiente encargo, sea cual sea, a diferencia de una skill de revisión de contratos, que solo sirve para contratos. La gente está usando agentes para mejorar agentes.
Una ley de potencias, pero sin ganador
La concentración de instalaciones sería patológica en un mercado normal. Casi la mitad de las skills se instaló exactamente una vez. En el otro extremo, 375 fichas —cuatro centésimas de un 1% del registro— cargan con el 62% de las instalaciones, y el 1,2% superior con el 94%. Y aun así ninguna skill domina: ni siquiera la más instalada llega al 1% del total.
Esa combinación es lo estructuralmente interesante. Las skills compiten dentro de un trabajo y se acumulan entre trabajos. Un equipo que ya eligió su skill de notas de gasto no tiene motivo para añadir otra igual, pero sí todos los motivos para sumar skills de hojas de cálculo, investigación y presentaciones. Cada trabajo produce su propio ganador, y los ganadores se reparten entre todos la distribución.
La cola de instalaciones únicas se lee mal como fracaso. Un registro en el que cualquiera puede publicar en lenguaje corriente acumula skills escritas para un equipo, un cliente o una tarde, y esas nunca compitieron por instalaciones. Lo que mide esa cola es lo barato que resulta ya escribir una skill, no cuánto desperdicio arrastra el catálogo.
El resto lo decide la portabilidad. Separadas según estén atadas o no a un sector, las skills transversales suman el 66% del catálogo clasificado y el 87,5% de las instalaciones, con 3,6 veces más instalaciones por ficha que las específicas de un sector. Ordenar una hoja de cálculo o publicar una web es el mismo trabajo en un banco que en un hospital, y las skills que sobreviven a esa traducción son las que se reutilizan.
Qué cambia a partir de ahora
El argumento de Vercel para el segundo millón es que el primero enseñó a los agentes lo que todo el mundo ya sabe, y que el valor se desplaza hacia lo que solo sabe una empresa: cuándo se devuelve el dinero a un cliente, qué puede salir sin pasar otra revisión. La métrica debería moverse con ello. El número de instalaciones es hoy el sustituto de la calidad, y es un indicador de popularidad; a medida que mejoren los modelos, una skill solo se justificará si el agente hace mejor el trabajo con ella que sin ella, lo que apunta a pruebas y benchmarks asociados a cada skill en lugar de insignias de descargas.
La capa de plataforma converge en la misma pieza. Las herramientas de flujos de trabajo están incorporando las skills como objeto de primer nivel, junto a herramientas y memoria: los nuevos Agents de n8n incluyen archivos de skills reutilizables y compartibles, que es lo que un registro necesita para importar más allá del agente de IA de un solo proveedor.
Preguntas frecuentes
¿Estas cifras reflejan el negocio de Vercel?
No. Son contadores agregados del registro skills.sh que opera Vercel y describen lo que publicaron autores externos y lo que instalaron los usuarios. No son cifras de ingresos, tráfico ni uso de producto de Vercel.
¿Hasta qué punto son fiables las instalaciones?
Vercel advierte de que las instalaciones proceden de contadores agregados del registro y no representan personas únicas ni necesariamente decisiones independientes. Los totales del catálogo cuentan fichas únicas, y los desgloses por función y por sector describen una muestra clasificada, no el registro completo.
¿Qué tipo de skill se instala más?
Las portables. Las skills transversales concentran el 87,5% de las instalaciones y multiplican por 3,6 las instalaciones por ficha de las específicas de un sector; y las de flujos de agentes —que enseñan a planificar, repartir y usar herramientas en lugar de resolver una tarea de un dominio— son la categoría más numerosa entre las fichas que superan las 100.000 instalaciones.






