Un mensaje de radio del Ejército alemán cifrado con Enigma el 10 de julio de 1941, que figuraba en la lista de mensajes sin resolver del criptoanalista Frode Weierud desde 2005, por fin se ha leído, y el trabajo de descifrado lo hizo GPT-6 Astra, de OpenAI. Weierud, que mantiene el archivo Crypto Cellar Research, validó la solución después de que Carter Leffen, coach de desarrollo de producto en Bloomberg LP, lo contactara el 15 de septiembre de 2026.
El mensaje tiene 82 letras y se identifica con el indicador MVUEH. Lo transmitió una estación con el distintivo táctico 2ny y quedó registrado como mensaje entrante número 172 en la estación de radio del intendente de la división SS-Totenkopf, a las 17:30 de ese mismo día. El texto claro resulta anodino: una petición para que se especifique una ruta de marcha, una nota que sitúa al remitente en Rosenow y la exigencia de una respuesta inmediata por radio.
Claves del caso
- MVUEH usó el orden de rotores 253, a diferencia de todos los demás mensajes descifrados del 10 de julio de 1941, que emplearon el orden 512.
- GPT-6 Astra escribió su propio simulador de Enigma y una Bombe por software en Python y C++, y después ejecutó el ataque usando como crib el topónimo repetido ROSENOW.
- El relato de Weierud describe un descifrado de principio a fin sin indicaciones; el texto del propio Leffen habla de un humano que fija los objetivos mientras agentes de IA se ocupan de reunir pruebas, buscar y revisar.
Por qué MVUEH resistió dos décadas
Todos los demás mensajes recuperados del 10 de julio de 1941 compartían el mismo orden de rotores, el 512. MVUEH no. Su clave usaba el orden 253, junto con conexiones de clavijas distintas y otro ajuste de anillos. Un descifrado de 2017 del mensaje contiguo, el número 173 con indicador SIPVX, obra de Alex Shovkoplyas, ya había sacado a la luz una clave que se desviaba de los ajustes de aquel día, pero aplicarla a MVUEH no daba nada.
Otros dos obstáculos solo se hicieron visibles a posteriori. La transcripción del texto cifrado desde el formulario original contenía varios errores, y el rotor izquierdo de la Enigma avanzó en la letra 72, un suceso poco frecuente que complica enormemente la búsqueda. Weierud cree que esos dos factores explican el fracaso de los intentos anteriores.
Cómo se logró el descifrado
Enigma ofrecía unos 159 trillones de ajustes diarios, así que la fuerza bruta nunca fue una opción. La vía de entrada fue un crib: el mensaje SIPVX, ya resuelto, contenía el topónimo Rosenow dos veces seguidas, y se supuso que la misma expresión aparecería en MVUEH. La debilidad que define a la máquina —nunca cifra una letra como sí misma— descartó de inmediato casi todas las alineaciones posibles.
En una de ellas encajó todo. Los ajustes recuperados resolvieron el resto de los caracteres en alemán coherente, incluidas las expresiones Angabe des Marschweges y Sofort Funkantwort. Un encabezado del mensaje conservado por separado confirmó la clave.
El texto claro de MVUEH resultó casi idéntico al de SIPVX. Ambos se diferencian en doce letras porque el operador escribió mal Bitte como Btte en MVUEH y porque la firma Waschbusch se repite en SIPVX. Leffen interpreta las erratas supervivientes —BTTE, WASCHBBSCH— como prueba de que la solución es auténtica, con el argumento de que un texto claro inventado se leería sin tropiezos.
Cuánta autonomía hubo
Aquí es donde los dos relatos divergen. Weierud escribe que GPT-6 Astra hizo el trabajo enteramente por su cuenta: eligió MVUEH de la lista de mensajes sin resolver como el objetivo más prometedor, sospechó que guardaba relación con SIPVX y se decidió por el crib de Rosenow después de que fallaran otros caminos. El texto del propio Leffen, resumido por The Decoder, es más comedido: describe cómo él fijaba los objetivos y tomaba las decisiones mientras agentes especializados se encargaban de reunir pruebas, buscar y contrastar.
Ambos coinciden en la escala del esfuerzo. El problema consumió unas diez horas de tiempo de modelo, con la variante "Extra High". Weierud, que dedicó semanas a investigar los fondos del Bundesarchiv que el modelo citaría después, sostiene que lo que este consiguió en dos días le llevaría semanas o meses a un investigador humano. Leffen afirma que invirtió noventa y nueve veces más trabajo en la web que explica el resultado que en el descifrado en sí.
Qué viene ahora
Weierud sigue leyendo los registros del modelo, y una entrada ya llama la atención. GPT-6 Astra citó las referencias RS 3-3/20a y RS 3-3/63b del Bundesarchiv, que son correctas pero no aparecen en ninguna parte del sitio de Crypto Cellar; cómo las obtuvo no está claro. Los paquetes publicados reproducen la búsqueda de la clave y verifican los cálculos, pero no demuestran que la solución sea única ni que la atribución histórica sea inatacable, así que la revisión independiente sigue pendiente. El resultado aterriza en la misma semana que otras afirmaciones sobre el alcance del modelo en tareas abiertas, entre ellas la apuesta de OpenAI por vender Astra como modelo para manejar el ordenador.
FAQ — Preguntas frecuentes
¿Fue GPT-6 Astra quien rompió Enigma?
No. Enigma fue descifrada por primera vez en 1932 por el matemático polaco Marian Rejewski, y el método general lleva décadas siendo público. Lo nuevo aquí es la recuperación de la clave concreta de un mensaje que había derrotado todos los intentos desde 2005.
¿Se puede comprobar el resultado de forma independiente?
En parte. Leffen publicó el código, los datos de búsqueda y un simulador de Enigma funcional, y esos paquetes replican la búsqueda de la clave y verifican los cálculos. No demuestran que el texto claro sea la única solución posible ni confirman la identidad histórica del mensaje, así que la verificación completa depende de que otros criptoanalistas revisen el material.
¿Tiene valor histórico el mensaje descifrado?
Por su contenido, no. Es una consulta logística rutinaria sobre una ruta de marcha de un remitente situado en Rosenow. Su interés es metodológico: muestra a un sistema de IA ejecutando una campaña criptoanalítica completa, desde la elección del objetivo hasta la construcción de herramientas y la validación.






